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domingo, 22 de abril de 2018

Nuevas espectativas entre Washington y La Habana ante el cambio de poder

                  WASHINGTON (Sputnik) — El traspaso de poder en Cuba de Raúl Castro al nuevo presidente Miguel Díaz-Canel está lejos de persuadir a los poderes Ejecutivo y Legislativo de EEUU de que deben mejorar sus relaciones con La Habana, dijeron analistas a Sputnik.
La Asamblea Nacional del Poder Popular (parlamento) de Cuba eligió a Díaz-Canel como nuevo presidente con 603 votos de los 604 diputados presentes.

Luego de prestar juramento en el cargo, Díaz-Canel prometió "continuar la revolución" y señaló que su predecesor, Raúl Castro (2008-2018), seguirá tomando decisiones esenciales como primer secretario general del gobernante Partido Comunista de Cuba.
Congreso renuente
El éxito de Raúl Castro para escoger a su sucesor probablemente refuerce a los legisladores estadounidenses que se oponen a la normalización de las relaciones entre EEUU y Cuba en su decisión de mantener la línea dura, dijo el director del Instituto Cubano de Investigación de la Universidad Internacional de Florida, Jorge Duany.
"Raúl pudo influir en la elección y el sistema electoral cubano no permite votar directamente al presidente (ni) elegir entre múltiples candidatos y partidos (lo que) hace muy poco probable que la mayoría de los miembros del Congreso cambien de opinión sobre las relaciones de EEUU con Cuba", dijo Duany.
El analista estimó que Castro seguirá influyendo en las decisiones políticas.
"Raúl Castro dejará oficialmente la presidencia, pero se mantendrá como una figura influyente en el Gobierno cubano, como primer secretario del Partido Comunista".
Los hijos de Castro también ocupan posiciones de poder, observó.
"Parece prematuro hablar de la "partida" de la familia Castro de la elite gobernante de Cuba; Mariela Castro, la hija de Raúl, es diputada de la Asamblea Nacional del Poder Popular, y (el hijo del exmandatario) Alejandro es un destacado miembro de las fuerzas de seguridad e inteligencia de la isla", indicó el director del Instituto Cubano de Investigación.
Cambio generacional
Duany observó sin embargo que el traspaso del Gobierno es indicativo de un cambio significativo de perspectiva que está ocurriendo en el liderazgo cubano.
"El cambio más significativo en la sociedad cubana, acompañando la transferencia de poder de Raúl Castro a Miguel Díaz-Canel, parece ser generacional, de los líderes históricos de la Revolución Cubana al grupo más joven (de entre 40 y 65 años de edad) que ahora asume más responsabilidades públicas en la isla", indicó.
Sin embargo, la partida de Raúl Castro de la presidencia podría abrir una posibilidad en la legislación estadounidense para poner fin al embargo económico de 58 años contra Cuba, que fue impuesto por la administración de Dwight Eisenhower (1953-1961) en 1960, señaló Duany.
"Esto puede eliminar uno de los principales obstáculos a la normalización de las relaciones entre EEUU y Cuba, ya que la Ley Helms-Burton de 1996 (que codificó el embargo comercial de EEUU contra Cuba) estipula específicamente que el embargo no se puede levantar a menos que el Gobierno cubano excluya a Fidel y a Raúl Castro", explicó Duany.
Queda por ver cuánta capacidad de maniobra tendrá Díaz-Canel para gobernar, observó.
"No está claro en este momento si Díaz-Canel podrá buscar un acercamiento con la administración de Donald Trump, ni si el Congreso de EEUU suavizará el embargo", afirmó.
Díaz-Canel mantendrá políticas
El académico en política y relaciones internacionales de la Universidad de Buckingham, Stephen Wilkinson, coincidió en que es improbable una modificación rápida y drástica en las relaciones de los dos países.
"No habrá ningún cambio repentino o grande porque Díaz-Canel es un hombre del partido, muy ortodoxo, que ha sido cuidadosamente preparado para su trabajo y ha sido parte del Gobierno al más alto nivel desde hace mucho tiempo, por lo que mantendrá el mismo liderazgo colectivo", afirmó Wilkinson.
Además, "Raúl Castro retiene el liderazgo del Partido Comunista hasta 2021 y será consultado en todas las decisiones más importantes", añadió.
Tampoco hay posibilidad de que Washington intente mejorar las relaciones, observó Wilkinson.
"No habrá ningún cambio en la política de EEUU porque Trump no tiene interés en alterarla, todo depende de él, eso significa que tampoco habrá ningún cambio en la situación con respecto a la inmigración", dijo Wilkinson.
El punto muerto actual permanecerá en cuanto el gobernante Partido Republicano controle el Congreso de EEUU, opinó.
"Mientras los republicanos controlen el Congreso y Trump los necesite, no cambiará su política", dijo.
Díaz-Canel fue el único candidato a la presidencia que se presentó a la votación del pleno del parlamento este jueves, tras ser postulado oficialmente el miércoles.
Hasta ahora se desempeñaba como primer vicepresidente del Consejo de Estado.

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